Actualizaciones de la campaña

Bill Mckibben sobre "la gran burbuja de carbono"


La gran burbuja del carbono
Por qué la industria de los combustibles fósiles se defiende con tanta fuerza
TomDispatch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

 

Introducción del editor de TomDispatch

Hace dos sábados, iba caminando con un amigo por un parque aquí en la Ciudad de Nueva York. Era fines de enero, pero yo iba vestido con un sweater ligero y una delgada chaqueta de otoño, que me acababa de sacar y llevaba atada alrededor de la cintura. Íbamos pasando una franja de tierra plana cuando repentinamente ambos reaccionamos tardíamente. Me miró y dijo: “¡Azafranes de primavera!” Atónito, respondí: “Sí, los veo”. Y ahí estaban, unos pocos vestigios de brotes verdes que se asomaban del suelo marrón como si fuera primavera. Un espectáculo tan común, reconfortante, pero que me provocó un escalofrío que evidentemente no estaba en el aire. Hasta las flores, pensé, están confundidas por nuestra nueva versión del tiempo.

Más tarde en esa misma semana, cuando las temperaturas en la Gran Semana llegaban a 15 grados, estaba conversando por teléfono con un amigo en Northampton, Massachusetts. Le estaba contando de los azafranes, cuando dijo repentinamente: “¡Ahora mismo estoy mirando por la ventana y por primera vez en mi recuerdo de enero, no hay una traza de nieve!”

Desde luego, nuestras historias no podían ser de menor importancia o anecdóticas, incluso si las temperaturas en esa semana nos hicieron sentir como si estuviéramos en otro planeta. De eso se trata, sin embargo: después de un rato, incluso las anécdotas se suman –tal vez deberíamos comenzar a llamarlas “anécdotas extremas”– y ahora mismo hay tantas de ellas narradas en todo el planeta. ¿Cómo no iba a ser así en un invierno en el cual, en EE.UU. 2.890 récords diarios de temperaturas máximas han sido rotos o igualados según la última cuenta, y las cifras siguen aumentando? Mientras tanto, hacia el sur, en México, abundan las anécdotas extremas, ya que partes del país viven “la peor sequía registrada”. Incluso dicen que los cactus se están marchitando y algunas localidades se han quedado sin agua (cómo sucede en Texas afligido por la sequía). Y lo peor de todo es que se espera que la sequía mexicana se intensifique en los meses por venir.

Y quién puede dudar de que en Europa, que sufre una ola de frío extremo como no se ha visto en décadas –incluso Roma tuvo una nevasca excepcional e informan que los canales de Venecia se están congelando– haya un conjunto de anécdotas demasiado extremas. Después de todo, en sitios como Ucrania, numerosas personas sin vivienda mueren de frío, las cañerías revientan, aumentan los apagones, y tal vez se esté generando una crisis instantánea de energía (mientras la Unión Europea se prepara a boicotear el petróleo iraní).

Es solo el comienzo de una lista. Y sin embargo, sucede algo extraño. Por lo menos en este país, uno puede leer informes meteorológicos muy raros o escuchar informes faltos de aliento en la televisión sobre tornados inesperados que afectan al Sur en enero, y pocas veces escuchamos alguna mención de la frase “cambio climático”. En vista de las circunstancias, el silencio relativo sobre el tema es bastante extraño, incluso si las preocupaciones por el cambio climático están al acecho cerca de la superficie. Tom

 

La gran burbuja del carbono

Por qué la industria de los combustibles fósiles se defiende con tanta acritud

Bill McKibben,

Si pudiéramos ver el mundo con un par de gafas particularmente iluminadoras, una de las características más destacadas del momento sería una gigantesca burbuja de carbono, cuyo estallido llevará un día a que la burbuja de la vivienda de 2007 parezca una broma. Por desgracia –como veremos a continuación– hasta ahora es mantenida en gran parte invisible.

Como compensación, sin embargo, la nueva tecnología posibilita algunas imágenes verdaderamente hermosas. El mes pasado, por ejemplo, la NASA actualizó la fotografía más icónica en la galería de nuestra civilización: “Mármol azul” tomada originalmente por Apollo 17 en 1972. La espectacular nueva imagen en alta definición muestra una foto de las Américas el 4 de enero, un buen día para sacar fotos porque no había muchas nubes.

Fue también un buen día por la manera impactante como pudo demostrarnos hasta qué punto ha cambiado el planeta en 40 años. Como explica Jeff Masters, el meteorólogo más leído en la web: “EE.UU. y Canadá están virtualmente libres de nieve y de nubes, lo que es extremadamente raro para un día de enero. La falta de nieve en las montañas en EE.UU. Occidental es particularmente inusual. Dudo que alguien pueda encontrar un día de enero con tan pocas nubes y tan poca nieve en todo el historial satelital, volviendo a comienzos de los años sesenta.”

De hecho, es probable que resulte ser que la semana en la que fue tomada la foto haya sido “la primera semana más seca en la historia registrada de EE.UU.”. Por cierto tuvo lugar después de 2011, que mostró los mayores extremos climáticos en nuestra historia – un 56% del país sufría sequía o inundaciones, lo que no era sorprendente ya que “la ciencia del cambio climático predice áreas húmedas que tienden a ser más húmedas y áreas secas que tenderán a ser más secas”. Por cierto, el año pasado la nación sufrió 14 desastres climáticos, que causaron cada uno 1.000 millones de dólares en daños. (El record anterior era nueve.) De nuevo Masters: “Estudiando el tiempo durante los últimos dos años ha sido como contemplar a un famoso bateador de béisbol dopado con esteroides”.

Ante datos semejantes –estadísticas que pueden ser duplicadas para casi cualquier región del planeta– se pensaría que ya estaríamos empeñados en un esfuerzo total por hacer algo respecto al cambio climático. En su lugar, presenciamos un esfuerzo total por… negar que exista un problema.

Nuestros candidatos presidenciales republicanos hacen lo posible por asegurar que nadie piense que están apaciguando a la química y la física. En el último debate republicano en Florida, Rick Santorum insistió en que debiera ser el candidato nominado porque se dio cuenta antes que Newt (Gingrich) o Mitt (Romney) del “engaño” del calentamiento global.

La mayor parte de los medios prestan notablemente poca atención a lo que está sucediendo. La cobertura del calentamiento global ha disminuido un 40% durante los últimos dos años. Cuando, digamos, hay un extraño estallido de tornados en enero, los presentadores en la televisión hablan cortésmente de “clima extremo”, pero el cambio climático es el desastre que no se atreve a pronunciar su nombre.

Y cuando rompen su silencio, algunos de nuestros órganos elitistas se complacen en caer en la negación total. El pasado mes, por ejemplo, el Wall Street Journal publicó un artículo de opinión de “16 científicos e ingenieros” titulado “No hay necesidad de sentir pánico por el calentamiento global”. El artículo fue fácilmente desmentido. No era otra cosa que una ensalada de argumentos, refutados desde hace tiempo, de personas que en su mayoría resultaron no ser climatólogos en absoluto, citando a otros científicos que dijeron que su trabajo real mostraba exactamente lo contrario.

No es ningún secreto de dónde proviene ese negacionismo: lo paga la industria de los combustibles fósiles. (De los 16 autores del artículo del Journal, por ejemplo, cinco han tenido vínculos con Exxon.) Escritores de Ross Gelpsan a Naomi Oreskes han probado este caso con un poder tan abrumador que nadie siquiera trata de seguir negándolo. La cuestión pendiente es por qué la industria persiste en negarlo ante un interminable conjunto de hechos que muestran que el cambio climático es el mayor peligro que hayamos enfrentado.

¿Por qué no se ajusta tal como terminó por hacerlo la industria del tabaco? ¿Por qué no invierte su riqueza en cosas como paneles solares y se beneficia hábilmente de la próxima generación de energía? Sucede que la respuesta es más interesante de lo que parecería a primera vista.

En parte es suficientemente simple: las gigantescas compañías de la energía ganan tanto dinero ahora mismo que no pueden dejar de engullir. ExxonMobil, año tras año, obtiene más dinero que ninguna compañía en la historia. Chevron no se queda muy lejos. Todos los que participan en el negocio nadan en dinero.

A pesar de todo, en teoría podrían invertir todo ese dinero en nueva tecnología limpia o en investigación y desarrollo para ella. Lo que sucede, sin embargo, es que tienen un problema más profundo, que ha quedado en claro solo en los últimos años. Dicho en pocas palabras: su valor se basa en gran parte en reservas de combustibles fósiles que no serán quemados si algún día llegamos a tomar en serio el calentamiento global.

Cuando mencioné una burbuja de carbono al principio de este ensayo, es lo que quería decir. Cito algunas de las cifras relevantes, por cortesía del Instituto Capital: ya estamos viendo una alteración generalizada del clima, pero si queremos evitar un desastre extremo, que estremezca la civilización, muchos científicos han indicado que un aumento de dos grados en las temperaturas globales es el máximo que posiblemente podríamos encarar.

Si lanzamos otros 565 gigatones más de carbono a la atmósfera, es bastante posible que crucemos la más roja de las líneas rojas. Pero las compañías petroleras, privadas y estatales, tienen actuales reservas en sus libros equivalentes a 2.795 gigatones – cinco veces más de lo que podremos quemar sin percances. Tienen que permanecer bajo tierra.

Dicho de otra manera, en términos ecológicos sería extremadamente prudente dar por perdidas esas reservas por un valor de 20 billones (millones de millones) de dólares. En términos económicos, claro está, sería un desastre, primero y sobre todo para los accionistas y ejecutivos de compañías como ExxonMobil (y gente en sitios como Venezuela).

Si alguien dirige una compañía petrolera, este tipo de pérdida es el futuro desastroso que le espera en cuanto el cambio climático sea tomado tan en serio como debiera serlo, y es algo mucho más espeluznante que las sequías y las inundaciones. Por eso se hará cualquier cosa –incluido el financiamiento de interminables campañas de mentiras– para evitar un enfrentamiento con su realidad. Por eso, simplemente seguimos adelante. Para tomar solo un ejemplo, el mes pasado el jefe de la Cámara de Comercio de EE.UU., Thomas Donohue, llamó a que se quemara todo el carbón, gas, y petróleo recientemente descubierto en el país – calculado en 1.800 gigatones de carbono, solo para nuestro país.

Lo que niegan él y el resto de la elite energética-industrial, en otras palabras, es que los modelos empresariales al centro de nuestra economía se encuentran en el conflicto más profundo posible con la física y la química. La burbuja del carbono que surge amenazadoramente sobre nuestro mundo debe ser desinflada pronto. Como en el caso de nuestra crisis fiscal, si no se hace causará enorme dolor – dolor que, en los hechos, es casi mayor de lo imaginable. Después de todo, si se piensa que los bancos son demasiado grandes para quebrar, hay que pensar en el clima en su conjunto e imaginar la naturaleza del rescate que nos enfrentaría si esa burbuja termina por reventar.

Por desgracia, no reventará por sí sola – no a la hora debida en todo caso. Las compañías del combustible fósil, con su negacionismo fuertemente financiado y sus donaciones récord a las campañas electorales, han logrado controlar hasta los esfuerzos más tímidos por controlar las emisiones de carbono. Con cada día que pasa, nos apalancan cada vez más en una deuda de carbono impagable – y con cada día que pasa, están obteniendo beneficios inimaginables. ExxonMobil informó la semana pasada que sus beneficios para 2011 fueron 41.000 millones de dólares, los segundos por su tamaño de todos los tiempos. ¿Os preguntáis quién tiene el récord? Es ExxonMobil en 2008, con 45.000 millones.

Decir la verdad sobre el cambio climático necesitaría apartar la mayor ponchera de la historia, precisamente cuando la fiesta está que arde. Por eso la pelea es tan dura. Por eso los que luchamos por el futuro tenemos que acelerar la marcha. Y es por qué será difícil reconocer nuestro planeta en esa visión satelital, por hermosa que sea desde lejos.


Bill McKibben es Schumann Distinguished Scholar en Middlebury College, fundador de la campaña climática global 350.org, colaborador regular de Tom Dispatch, y autor, recientemente, de Eaarth: Making a Life on a Tough New Planet.

Copyright 2012 Bill McKibben

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175499/tomgram%3A_bill_mckibben%2C_why_the_energy-industrial_elite_has_it_in_for_the_planet/#more

 

 

 

 

La próxima lucha.

Queridos amig@s,

Puede ya que lo hayan oído, la semana pasada, el presidente de Estados Unidos Barack Obama ¡rechazó oficialmente el proyecto del oleoducto Keystone XL!

Esta es una gran victoria para este movimiento y para el planeta. En noviembre, estábamos celebrando que el proyecto haya sido retrasado por un año, y ahora Barack Obama ha lo ha rechazado totalmente.

Y la cosa es que hace apenas seis meses, casi todos los "expertos" en energía aseguraban que oleoducto Keystone XL era inevitable. Pero entonces nuestro movimiento intervino. Utilizamos acciones creativas y pacíficas, impulsadas por la gente para detener el oleoducto Keystone XL.

¿Nuestro próximo objetivo? Estamos aprovechando el poder de este movimiento para detener una planta de carbón propuesta en Kosovo. Y no es cualquier carbón, es carbón lignito, que es el tipo de carbón que más contamina. Tenemos que apoyar al pueblo de Kosovo en su lucha por ir más allá del carbón y entrar a una nueva fase de desarrollo basado en la energía limpia, renovable y de eficiencia energética.

Kosovo es un pequeño país en los Balcanes que se encuentra sobre la quinta reserva más grande de carbón lignito del mundo. No se ajusta exactamente a la magnitud de las arenas petrolíferas de Canadá en términos totales de carbono, pero para un país tan pequeño como Kosovo, esta planta de carbón propuesta, al ser impulsada por el gobierno de Estados Unidos y el Banco Mundial, es sin duda como su propia versión del oleoducto Keystone XL.

En este momento tenemos sólo una semana para tratar de disuadir al Banco Mundial de seguir adelante con esta planta de carbón. Desde ya, el movimiento que ha estado pidiendo soluciones alternativas de energía en Kosovo viene ganando fuerza, y ellos están siendo ayudados por nuevos informes que detallan las alternativas de energías limpias y más económicas a disposición de Kosovo. Por desgracia, el Banco Mundial y el Departamento de Estado de los Estados Unidos no han tomado suficientemente en cuenta estas alternativas y se empeñan en impulsar la quema de este carbón altamente contaminante. Aquí es donde entramos nosotros.

Haz clic aquí para enviar un mensaje al Banco Mundial diciendo que deje de apoyar el uso de carbón en Kosovo.

Esta semana es crítica porque en estos días un "panel de expertos" del Banco Mundial está revisando la propuesta y evaluando la posibilidad de seguir adelante con la financiación y el proceso de planificación de la planta. Ellos deben entregar el reporte de su evaluación la próxima semana, y es esencial que ellos reciban el mensaje de que nuestro movimiento está dispuesto a defender, junto con la comunidad en Kosovo, la lucha por alternativas al carbón. Tenemos que sonar la alarma ya sobre esta bomba de carbón en Kosovo.

Haz clic aquí para sumar tu voz hoy diciéndole no a nuevos proyectos de carbón en Kosovo: www.350.org/kosovo-es

La victoria sobre el oleoducto Keystone XL demostró el poder de levantarse en solidaridad alrededor del mundo contra la injusticia climática. La lucha fue liderada por las comunidades locales en Canadá y los Estados Unidos junto con cientos de norteamericanos dispuestos a poner sus cuerpos en la línea e ir a la cárcel por la causa. Pero todos tuvimos la responsabilidad de mantener las arenas petróliferas de Canadá en el suelo, efectivamente añadiendo nuestras voces, a través de peticiones, fotos, artículos y compartiendo actualizaciones en línea, visitando las embajadas de EE.UU., y mucho más. Tenemos un tremendo poder cuando actuamos juntos.

Esta semana estamos apoyando a Kosovo. La próxima semana o el mes próximo puede ser en cualquier otro lugar del planeta. Muchos de ustedes están involucrados en sus propias luchas climáticas locales: la lucha contra proyectos de combustibles fósiles, la creación de soluciones locales, y abogando por nuevas políticas que moverán a tu ciudad o tu país más allá de los combustibles fósiles por completo. 350.org existe para ayudar a catalizar, coordinar y conectar estos esfuerzos. Y cuando hay momentos críticos, este movimiento global puede unirse en torno a una causa común, ya se trate de detener el oleoducto Keystone XL o empujar para eliminar los subsidios a los combustibles fósiles, lo haremos.

Una cosa es segura, la lucha por soluciones para el clima va a requerir que todos trabajemos a nivel local en nuestras comunidades, y que estamos unidos a nivel internacional cuanto podamos. En este momento, para Kosovo, lo podemos. Por eso te pedimos por favor que firmes la petición.

En solidaridad,

Juan Carlos y el equipo de 350.org

PD. Para construir una oleada internacional en contra de la planta de carbón en Kosovo, tenemos que correr la voz por todas partes. ¿Podrías tomar un segundo para compartir esta acción con un par de clics en Facebook y Twitter? Muchas gracias de antemano.

 

 

Los 11 mejores momentos del 2011

 

Les comparto el mensaje de Bill McKibben. ¡Feliz año! 

 


 

Querid@s amig@s:

El 2011 ha sido el año más movido para nosotros desde que comenzamos: detuvimos la construcción de un oleoducto, realizamos talleres por todo el mundo, celebramos nuestro tercer día de acción climática internacional, lideramos un proyecto creativo para llevar el movimiento climático a las radios, unimos fuerzas con los movimientos de “Occupy” de todo el mundo, etc. Realmente fue un año para el recuerdo y nuestro equipo ha creado un estupendo “Resumen de los 11 mejores momentos del 2011” que queremos compartir contigo.

El 2012 va a ser un gran año, así que es mejor que todos descansemos antes del nuevo año. Vamos a intentar tratar directamente con las empresas petrolíferas y de combustibles; queremos que les retiren sus subsidios y restarles poder político mientras seguimos difundiendo el mensaje sobre cómo el cambio climático ya está afectando a nuestras comunidades. Además, trabajaremos duro para transformar nuestras comunidades en un futuro más allá de los combustibles fósiles. Para llevar a cabo todo esto, necesitaremos tus ideas, tu ilusión y que actúes.

El 2011 me sorprendió mucho. No pensé que pasaría tiempo en la cárcel y tampoco creí que lograríamos frenar el oleoducto Keystone, pero estoy sumamente contento de que lo hiciéramos y ya estoy listo para volver a sorprenderme en 2012.

Por todo ello, muchas gracias,

Bill McKibben en nombre de 350.org

 

El País del Arco Iris

 

 

Este es un post escrito por Andrea Arzaba pubilicado el 27 de noviembre del 2011 en el blog de Adopta a un Negociador. Muchas gracias a Andrea por permitirnos re-postear esta publicación. 


 

Hace dos días que pisé Sudáfrica por primera vez en mi vida. El clima era cálido, pero lluvioso, y para empeorar la situación, el detestable jetlag no me podía tener más mareada – me encontraba alrededor de 8 horas más adelante que de costumbre en México.

Subí a un taxi, el cual me llevó a mi hotel. El chofer, de nombre Mduduzi – de complexión delgada, con cabellos blancos cortos y chinos, de unos sesenta años de edad, me comentó que la zona en donde se encuentra mi hotel, Glenwood, es una de las más bonitas de la ciudad de Durban. Y hace pocos años el no podía entrar ahí, por el simple hecho ser negro. Era una zona exclusivamente para “blancos”.

Mduduzi también me dijo que hoy Sudáfrica es un país muy diferente de aquel en donde el nació.

“Todo en Sudáfrica ha cambiado, al igual que el clima”, me comentó con su voz  grave y ronca. Al parecer en esta época de verano, el sol iluminaba las calles por muchas horas. En los últimos años hay lluvias todo el día.

En la COP17, Conferencia de las Partes, que se llevará a cabo en esta ciudad – Durban, se tratará de llegar a un acuerdo internacional para detener la acelerada degradación del planeta, causada durante las últimas décadas. En los encuentros pasados, en donde se han reunido expertos sobre el tema, acuerdan que es incierto a lo que se llegará en Sudáfrica. Por ejemplo, en Cancún – COP16,  se tenía una mentalidad positiva sobre lo que pasaría, pero en esta ocasión, todo parece incierto.

Siendo realistas, estas son algunas expectativas sobre lo que podemos esperar de la COP17:

- ACERCARNOS al tan esperado tratado para reducir emisiones de carbono, es decir, a que los paises se comprometan a reducir el daño ambiental que causan año trás año.  El esperar llegar a un acuerdo final, como lo es el Protocolo de Kioto, sería demasiado positivo. No debemos tener falsas expectativas, sino la certeza de que en esta ocasión se formulará la manera, o el camino, por el cual se llegará a este tratado efectivo.

- Parece que muchos negociadores han olvidado el OBJETIVO primordial de la COP: que los países reduzcan emisiones mediante un acuerdo internacional, sin darle más vueltas al asunto.

- Recordar que cuando las partes no se ponen de acuerdo no es culpa de Naciones Unidas, o de la UNFCCC, sino de todos aquello GOBIERNOS que no buscan ceder en sus respectivos intereses.

- SUDÁFRICA tendrá un rol interesante como presidente de la COP ya que los intereses de los países en vías en desarrollo serán primordiales, a los cuales nos podemos identificar los mexicanos – y latinoamericanos en general.

¿Y ustedes que esperan de la COP17?

(Andrea Arzaba, Diciembre 2011. Desde Durban Sudáfrica)

 


 

Andrea Arzaba
 

Andrea Arzaba estudia Periodismo en UIA, Ciudad de México. Actualmente escribe para publicaciones internacionales como Nat Geo Traveler México, CASAVIVA, Global Voices Online y para la revista Equilibrio. Andrea cree en la importancia de mantener a los jóvenes activos en los procesos de política internacional, y de esta manera ver cambios sustanciales en la sociedad. A ella también le encanta bailar, viajar y el helado de chocolate con menta.

 

Del Ártico a Durban

Este es un post escrito por Samuel Lee-Gammage con fotos de MarinaFlevotomas y Tomac Luka. Ellos participaron en la capacitación sobre el Clima Ártico en junio de 2011. Organizado por el British Council y Juventud en Acción,17 jóvenes de 12 países diferentes se reunieron en Svalbard para aprender tanto de cada uno de los formadores y otros expertos del Centro Polar del PNUMA, GRID-Arendal.


En la conciencia común el Ártico es un lugar de mitos, leyendas y leyes populares, donde se confunden noche y día, y donde ondulación de luminiscencia centellea a través del cielo nocturno. Existe, pero está muy lejos: visto siempre a través de una lente literaria o artística, acristalada a algunas nociones de hechos recogidos en los medios de comunicación y programas de naturaleza en la televisión. Vista en un mapa todos los días en promedio, es una estrecha franja de agua en la parte superior de nuestra tierra, pero si se le mira desde arriba es un océano más grande que los EE.UU. y tan profundo como los Alpes europeos - bordeada por una población que alberga unas 40 culturas indígenas distintas . Más que nada, nosotros como grupo hemos salido del Ártico con una nueva perspectiva sobre nuestro mundo y los problemas que enfrenta, una perspectiva del Ártico.

Sería fácil pensar sobre el Ártico como aislado, como 'lejano', periférica de nuestras vidas en las regiones más benignas del mundo, pero en este sentido nosotros estaríamos equivocados. El hielo del mar Ártico, las corrientes oceánicas y la tundra desempeñan un papel vital en la regulación del clima global, y sigue siendo gran parte territorio intacto, y sin embargo frágil en su hábitat, representan una de las últimas zonas vírgenes del mundo. Es un lugar donde algunos de los océanos más productivos son soporte de ecosistemas que estamos sólo empezando a comprender hoy en día, y que se conectan directamente a los ecosistemas de todo el mundo. Las aves migratorias ya se dispersan por todo el mundo a hacia sus paradas de invierno. El Ártico cambia y varios tipos de ballenas ya se han embarcado en sus migraciones anuales hacia el sur, épico, algunas tal vez hagan una escala en el extremo sur de África antes de continuar ala Antártida. A medida que su atención se dirige hacia el sur, así también lo hace la nuestra.

Svalbart encuentra en lo profundo del Círculo Polar Ártico a 78 grados al norte, casi tan lejos como es posible estar de Durban por vía terrestre (más de 7000millas). La gran distancia entre los dos lugares oculta la verdad de que comparten una conexión de urgencia. Esa conexión es el cambio climático, cuyos efectos en el Ártico hasta la fecha han sido muy bien documentados y cuyo futuro impacto dependerá en no pequeña medida de los progresos realizados en la COP17 en Durban este mes de noviembre.

Como jóvenes y como activistas hemos tomado energía e inspiración de nuestra experiencia y nuestro aprendizaje, vamos a hacer todo lo posible para mantener la perspectiva del Ártico a la vista de todos. Ya en toda Europa y Canadá nosotros hemos estado comunicando nuestra experiencia a través de diversos planes de acción y proyectos en los que seguimos abogando por el medio ambiente rico y vulnerable del Ártico, la vida silvestre y las personas. Más que nada nos damos cuenta de que las acciones tienen consecuencias, nuestras acciones importan, y que es fácil olvidar los impactos que están lejos y fuera de nuestra vista. El cambio climático plantea enormes desafíos para el mundo y especialmente en el Ártico y no podemos mirar a estos problemas sin necesidad de buscar soluciones.

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México en la COP17

Este es un post escrito por Andrea Arzaba pubilicado el 19 de noviembre del 2011 en el blog de Adopta a un Negociador. Muchas gracias a Andrea por permitirnos re-postear esta publicación. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Debo confesar que hace algunos años los temas ambientales me parecían aburridos. No por su contenido, sino por la dificultad para comprenderse a la hora de leer un texto. Que si los bonos de carbono, que si el calentamiento global, tantos paneles internacionales, tantas promesas de los gobiernos. Muchos escépticos y tantos otros exagerados…

La verdad es que yo no me enteraba de nada sobre el tema. Y no hacia mayor esfuerzo por entender.

Poco tiempo después, al desarrollarme en el campo del periodismo, mi visión hacia los temas ambientales cambió. Me di cuenta de que los problemas ambientales nos afectan a todos, y decidí comenzar a escribir sobre ellos, con una perspectiva social. Fui redactora y editora de la sección verde del periódico de mi universidad, y escribí varios posts sobre Agua y Cambio Climático para el Centro Europeo de Periodismo. Fue así como llegué al proyecto Adopta a un Negociador, siguiendo las negociaciones climáticas en diciembre del 2010, durante la COP16.

Hoy, un año después de la cumbre en Cancún, vuelvo a seguir las decisiones que toman los representantes de México en Sudáfrica, por medio de este blog. Muchas dudas e incertidumbre… ¿Qué pasará con el Protocolo de Kioto? ¿Y el Fondo Verde? ¿Acaso se podrá llegar a un nuevo acuerdo? ¿Qué tanto se le apostará a la tecnología verde en México? Entre muchas otras cuestiones…

Los invito a acompañarme en esta nueva aventura por medio del presente blog.Estaré escribiendo en vivo desde Durban, Sudáfrica durante la COP17.

Por último, les dejo un recuento de la manera en la que el cambio climático ha afectado por las distintas regiones a nuestro pais – y les pido que si saben de alguna otra lo escriban como comentario.

¿Recuerdas de qué manera se vio afectado nuestro país, a causa del cambio climático, durante el 2011?

En Chiapas, los agricultores aseguran quela producción de café disminuyógracias a los efectos de cambio del clima. En Jalisco el ganado fue susceptible al estrés por el clima, mientras que el cultivo estuvó afectado con la variación de las lluvias. En el norte del país tuvimossequías mientras que en el sur inundaciones, como las de Tabasco que en este año han afectado a alrededor de 260,000 personas. La Semarnat aseguró que anualmente se perdieron 15 mil 900 millones de pesos aproximadamente a consecuencia de las inundaciones, tormentas y huracanes.

 

Mira este video en Youtube

 

¿O acaso ya se nos olvidó?

 

(Andrea Arzaba, Noviembre 2011)

 

 


 

Andrea Arzaba
 

Andrea Arzaba estudia Periodismo en UIA, Ciudad de México. Actualmente escribe para publicaciones internacionales como Nat Geo Traveler México, CASAVIVA, Global Voices Online y para la revista Equilibrio. Andrea cree en la importancia de mantener a los jóvenes activos en los procesos de política internacional, y de esta manera ver cambios sustanciales en la sociedad. A ella también le encanta bailar, viajar y el helado de chocolate con menta.

 

¿Por qué una canción? Kumi Naidoo sobre Radio Wave

Kumi Naidoo, Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional y parte del consejo consultivo de 350.org, habla sobre Radio Wave y el poder de una canción con miras a las negociaciones de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en la ciudad de Durban en Sudáfrica. Informate más: http://radiowave.350.org/es/

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Ocupemos la radio

 

Acabamos de mandar este correo a todos nuestros voluntarios. Ya empezó Radio Wave!!!


 

Querid@s amig@s:

Todos juntos vamos a ocupar las emisoras de radio.

Desde sus comienzos hace 3 años, 350.org ha obtenido cierta reputación por sus acciones innovadoras, acciones que utilizan el poder del internet y nuevas formas de comunicación social. La campaña a la que estamos a punto de invitarte es algo por el estilo, pero también busca reconectarnos a otros dos medios de comunicación mucho más antiguos: nuestra propia voz y la radio.

Comenzando el 21 de noviembre y durante dos semanas, iniciaremos una oleada de emisiones radiales por todo el mundo. La estamos llamamdo Radio Wave (Ola radial) y tratará sobre la crisis climática y nuestro movimiento que busca solucionarla. Es por esto que nos gustaría que participaran las voces de nuestros organizadores locales, es decir, ustedes.

Visita radiowave.350.org para unirte.

¿Por qué la radio y por qué justo ahora? Para explicar esto, quiero referirme al lugar de donde yo vengo.

Soy de Sudáfrica. Aquí, en la ciudad de Durban, será donde se reunirán delegaciones de todo el mundo en la XXVII cumbre anual de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático a finales de noviembre y principios de diciembre. Es además en este continente, el africano, donde nos enfrentamos a las peores amenazas del cambio climático. Amenazas que ya se están convirtiendo en realidades devastadoras para muchas personas. Fue la sequía que provocó hambrunas en el Cuerno de África, algo cada vez más frecuente y se espera que cada vez sea peor a causa de los cambios climáticos. No solo es la sequía; las inundaciones, el aumento del nivel del mar y las estaciones, que son cada vez menos predecibles, puede afirmarse que de los 28 países del mundo que la ONU define como más vulnerables al cambio climático, 22 están en África.

No obstante, esa no es la única realidad que tenemos que lograr que llegue a la radio, sino también las otras muchas historias sobre este movimiento y, además, ¡lo haremos con música!

No te estamos pidiedo que vayas a la radio y te limites a hablar de lo vulnerable que es África al cambio climático. Te estamos pidiendo que también hables sobre por qué estamos creando este movimiento popular en todo el mundo, unidos en nuestras luchas locales. Como hay muchos países reuniéndose en el continente africano, qué mejor momento para alzar la voz juntos a través de los medios más importantes aquí: la radio y la música.

Como antesala para Radio Wave, hemos estado en contacto con algunos de los músicos africanos más importantes en la actualidad para crear una canción que trate sobre la realidad climática a la que nos enfrentamos y el movimiento que se está creando en torno a este problema. Después de semanas de preparación y colaboraciones con músicos de otras partes del mundo, la canción está lista. Ahora, nuestro objetivo es utilizar el poder de una canción y el de nuestras propias historias para crear una oleada de retransmisiones por radio en todo el mundo. Con ello pretendemos hacer un llamado a que los ciudadanos se unan al movimiento y a que los gobiernos actúen.

Escucha la nueva canción “People Power” e inscríbete para unirte a Radio Wave.

Hemos creado recursos y guías sobre cómo contactar con las emisoras de radio locales y también hemos grabado anuncios de servicio público y podcasts que podrás usar o enviar a las emisoras locales. Todo lo que necesitas para participar en Radio Wave lo encontrarás en el nuevo sitio: radiowave.350.org.

Esperamos escuchar tu voz pronto.

Samantha y el equipo de 350.org

 


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¿Qué es 350? Visita nuestra página web para aprender más sobre la ciencia que hay tras el movimiento.